La Otra Agenda. Construcción colectiva de más de 400 voces, se presenta mañana

El lunes 25 de mayo, con la participación activa de más de 400 personas y 20 organizaciones autónomas, se llevó a cabo la actividad de presentación de “La Otra Campaña”. La jornada abarcó dos talleres de discusiones en los cuales se debatió, en primer término, las diferencias entre las características y valores que guían la política tradicional y aquellos que guían esta “otra forma de hacer política”. Con esta base, se pasó a una segunda discusión, la cual giró alrededor de 5 ejes temáticos que forman el núcleo propositivo de La Otra Campaña y que no figuran en la agenda de la campaña electoral.

Las primeras conclusiones y propuestas que se generaron en esa actividad serán presentadas a la sociedad en general el día jueves 4 en el cruce de las peatonales San Martín y Córdoba a partir de las 9 de la mañana. Para seguir llenándolas de contenido y ampliar cada vez más las voces que la componen. A continuación una síntesis de dichas conclusiones.

Además adjuntamos nuevamente el dossier que contiene toda la información relativa a “La Otra Campaña”. Esta propuesta que intenta sumar otra voz al debate electoral, una voz distinta, una voz desde los territorios. En el material encontrarán los fundamentos políticos de “La otra campaña”, las actividades y formas que va a ir tomando durante todo el año. Y finalmente una entrevista en profundidad para abarcar el tema.

Primeras conclusiones:

Taller 1, “Ayer ellos, nosotros ahora”, de la política tradicional hacia las nuevas formas de hacer política.

Las principales conclusiones del primer taller pueden ser resumidas a través de algunos conceptos críticos para con la tradicional forma de hacer política, como ser el hecho de que no genera participación, pues sólo concibe el hacer político en términos de gestión y, por eso mismo, la reduce a un pequeño grupo de profesionales. El hecho manifiesto de que las campañas políticas se basan casi exclusivamente en el marketing, dejando de lado la política y generando, consecuentemente, descreimiento por todo lo relacionado a lo político y por el concepto mismo de política. Además, se hizo hincapié en el vaciamiento de los partidos tradicionales, la mediatización de la política, la impunidad y corrupción presentes en la compra de votos, la utilización de la pobreza y el progresivo alejamiento de las verdaderas necesidades de los sectores populares.

Contrapuesto a estos valores que diseñan una forma de entender y hacer política, aparece otra, que por ser otra no debe ser entendida como marginal. Se apoya en valores como la autonomía, la participación directa y efectiva, haciendo hincapié en que la política se construye cotidianamente en las acciones diarias. Se propone territorializar las discusiones, generar organización y construir políticas alternativas a las hoy vigentes.

Taller 2: “la otra agenda”, la política desde los territorios. Conclusiones por eje:

Salud y medio ambiente

Hablar de salud significa hablar de una sociedad saludable como punto fundamental en la construcción de una sociedad justa, donde las organizaciones territoriales y todos los ciudadanos deben ser protagonistas en el desarrollo de propuestas.

Actualmente se encuentran necesidades concretas como el acceso al agua y el reciclado de basura, que deben resolverse como prioridad. Pero esto conlleva, por un lado, pensar en la idea de Prevención como política y compromiso público. No sólo desde el reclamo para hacer más integrales a los efectores en salud desde la demanda de cada barrio, sino también desde la formación de profesionales gestionadas por las organizaciones territoriales, en las prácticas profesionales universitarias y en la formación propia de “agentes sanitarios territoriales”. Un tercer aspecto es pensar distintos niveles de articulación que incluya a escuelas, colegios de profesionales y organizaciones ecologistas, que suelen tener dificultad a la hora de pensar soluciones concretas por su distancia territorial.

Cultura y educación

Uno de los puntos fundamentales y urgentes para un cambio cultural es la recuperación de la escuela pública, no solo desde el déficit presupuestario sino desarrollando nuevas modalidades de educación. La incorporación de la educación popular en el espectro “formal” es asumir la educación desde los saberes cotidianos, reconociendo e incluyendo en el dialogo a otras identidades como la familia y el barrio. Esto implica reconocer también el carácter político de la educación, atravesada por otras problemáticas como la situación socioeconómica, la soberanía alimentaria, los derechos fundamentales como la tierra y la vivienda, entre otros.

Esta tarea se lleva adelante en muchos barrios, pero las organizaciones, los vecinos y sus espacios conjuntos deben disputar el saber institucional asumiéndose también como sujetos pedagógicos, que forman desde lo cotidiano. Nuevamente la universidad debe incluirse en este proceso desarrollando dinámicas colectivas de investigación y proyectos que se lleven adelante junto a las escuelas y los habitantes de cada barrio.

Derecho a la comunicación

En cuanto a la comunicación, se piensa en la colectivización de las nuevas tecnologías como arista constitutiva de la inclusión y el achicamiento de las brechas sociales. El acceso a la información como derecho básico y la generación de medios sociales de comunicación que no renuncien a la masividad.

Economía y trabajo

La economía atraviesa toda nuestra vida, desde lo cotidiano. No podemos seguir refiriéndonos a la economía solo desde un ministerio. La Economía también es una economía para el bienestar que incluye aspectos como la salud, el tiempo, el transporte, la vida individual y familiar. Por ello, en una dinámica económica que excluye día a día, tenemos el derecho a reclamar políticas públicas para llevar adelante economías alternativas, pero también se deben realizar proyectos desde los territorios que anticipen y ayuden a desarrollar y darle cuerpo a dichas políticas. Las formas alternativas son los emprendimientos cooperativos entre vecinos y vecinas que apuestan a otras formas de generación de trabajo genuino, producción y comercialización. Esta última es hoy una dificultad que se debe superar construyendo redes de comercialización, fortalecimiento de ferias y agendas de productores, en oposición a la competencia económica entre individuos, construyendo con otros valores a los propuestos actualmente.

Derecho a la tierra

La situación actual en torno a la tierra amerita horizontes claros: acceso a una vivienda digna y servicios públicos, y el derecho a trabajar la tierra mediante el desarrollo de la ruralidad acompañado con la creación de trabajos sustentables (muchos barrios se encuentran en zonas rurales o “rururbanas” que ameritan pensar urgentemente en proyectos de este tipo). Para ello, las políticas públicas deben ser diferenciales para cada sector, según los ingresos, ya que no se pueden pensar políticas de vivienda ajenas a los territorios. Muchas organizaciones y vecinos desarrollan proyectos colectivos de vivienda, e incluso autogestionados en su totalidad, que corrigen los errores del planeamiento urbano, pero falta mucho más para resolver cuestiones de fondo. Como objetivo fundamental se apunta a la redistribución de la tierra y a incluir este debate en la agenda de discusión, acompañado por un cambio cultural que reconstruya los lazos sociales fragmentados. La ciudad fragmentada es la convivencia entre la fragmentación espacial y socioeconómica.

Más información: www.nosotrosahora.com.ar