Luego de que los concejales hayan afirmado que el proyecto de country existía y así confirmado "la prueba intelectual" que denunciábamos, los propios agentes municipales constataron la existencia de la apertura de calles, los alambrados y la forestación en el barrio. Queda así confirmada también, "la prueba material" de la disputa por la periferia. Resta saber ahora quien cometió la "irregularidad", si el privado urbanizó sin autorización o si la municipalidad autorizó una urbanización en una zona rural y por ende prohibida.¿Quién será más culpable?, el lunes lo sabremos.